| Perfil Del estudiante Allamanista |
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Introducción: No debemos perder de vista que el centro de nuestro quehacer educativo es la PERSONA HUMANA en su integralidad, que a través de caminos de superación debe buscar su identidad, y el sentido de su vida en un proceso que nunca se acabará. Esto es cierto para todas las personas, pero nosotros, coherentes con nuestros principios cristianos y allamanistas, queremos dar una huella especial a este proceso. Por eso el perfil del estudiante allamanista se fundamenta en la vida y enseñanzas del P. Allamano. Para sí era una persona de una profunda y convencida espiritualidad, muy exigente, disciplinado, académicamente preparado y servicial al máximo; asumía y llevaba a cabo con responsabilidad y acierto las numerosas tareas a las que se dedicaba. Concretamente para los estudiantes de este Colegio, que lleva su nombre, queremos destacar las siguientes características. Este fin es incompatible con el desinterés, la desmotivación y la apatía por el aprendizaje académico. Y con el reproducir trabajos mecánicamente y mucho menos con el copiar. Si un alumno desde el segundo período en adelante de cada grado pierde varias asignaturas es índice de que no está logrando este fin y que no es apto para seguir en este Colegio (ver art. 11, X) B. FORMACIÓN HUMANA: 1) - Motivación. Nada se puede conseguir si no hay una motivación. En este caso el estudiante quiere aprender, le gusta el estudio; y le gusta el Colegio porque a través de él puede lograr la meta anhelada de un diploma que le abre las puertas a la Universidad. Esto significa que los estudiantes, en el transcurso de los años, van teniendo una idea clara de lo que se proponen y de cuál es su proyecto de vida al matricularse en este Colegio. Su proyecto de vida se vuelve fuerza motivadora Por lo tanto lo que motiva a nuestros estudiantes no es solo el estudio sino la formación integral, los objetivos del PEI y el proyecto personal de vida que no se oponga a nuestros principios. Esto es incompatible con la apatía, la desgana, el estar en el Colegio por obligación o solo por obediencia a los papás. Además es incompatible con la falta de colaboración, la rebeldía, la indiferencia y la pasividad y el rechazo de la filosofía institucional, con el porte inadecuado del uniforme, la falta de puntualidad y la proyección de una mala imagen del Colegio con las palabras y el comportamiento dentro y fuera del Colegio Este principio es incompatible con la mentira, la deshonestidad, el fraude, el robo. La dignidad propia que debe adquirir cualquier estudiante es también incompatible con los abusos que atentan contra la salud como el exceso alcohol, la droga, la sexualidad mal enfocada. Y también con actitudes y conductas de irrespeto hacia los demás. 3) - Los valores: El Colegio José Allamano quiere ofrecer a sus a estudiantes una formación integral que comprende los valores o sea las “ideas fuerza” que deben guiar una persona en su vida personal, familiar y social. Entre ellos queremos destacar: La responsabilidad. Esta se expresa y manifiesta en la libertad y la autonomía. El estudiante allamanista durante el período de formación que pasa en el Colegio va adquiriendo la capacidad de gobernarse solo, por los principios y deberes interiorizados, sin que nadie lo empuje u obligue, pues conoce cuáles son sus obligaciones consigo mismo, con la sociedad y con Dios y las cumple por convicción y con alegría y no por la amenaza de algún castigo y con desgana. Además la responsabilidad en el grupo y en la sociedad se vuelve corresponsabilidad, importante para el logro del bien común. En el Colegio la responsabilidad es incompatible con el descuido en sus deberes de estudiante tales como: entrega de trabajos a tiempo, presentación de evaluaciones, puntualidad, cuidado de los útiles propios y ajenos, de su silla y aula, el orden, la higiene personal, y cualquier otra obligación que se le exija por parte de los docentes y el Manual del estudiante. La corresponsabilidad es incompatible con la renuncia o la falta de cumplimiento a las obligaciones que asume dentro del grupo o curso pues con ella perjudica a todos los demás. Y también es incompatible con la descarga sobre los compañeros de la responsabilidad que le compete a uno. Este principio lleva al estudiante Allamanista a una particular atención y sensibilidad hacia las necesidades del otro. Pero en primer lugar y como método para llegar al respeto hay que practicar la tolerancia hacia la persona, con todas sus características diferentes: ideológicas, económicas, intelectuales, familiares, etc. Gestos y palabras de mal gusto y de doble sentido referente al sexo son incompatibles con los valores del amor y de la sexualidad. Así como las manifestaciones de afecto de novios expresadas públicamente en el Colegio son inconvenientes por venir de niños y adolescentes que no han alcanzado la madurez, y que pueden dar mal ejemplo a los más pequeños. Hay que evitar confundir el deseo y la atracción sexual con el amor auténtico que excluye el egoísmo Este valor es incompatible con el egoísmo de quien solo piensa en sí mismo y se demuestra indiferente al hermano que sufre; con la falta de solidaridad hacia los compañeros que tienen dificultades académicas o disciplinarias; con el desinterés frente al compañero enfermo. Es incompatible con la ignorancia y apatía frente a la realidad colombiana y con el desconocimiento de lo que sucede en el mundo entero, sobretodo en los países que más sufren por la pobreza, la guerra, el desplazamiento y la discriminación étnica y económica. C. FORMACIÓN SOCIAL Y DEMOCRÁTICA Socialización: El estudiante del Colegio Allamano va aprendiendo desde los primeros años que es importante adquirir una cultura del respeto para un buen convivir, donde las normas son indispensables, renunciando a sus intereses personales que contradicen al bien común. Además debe saber apreciar y respetar las diferencias. Y también que las diferencias aportan mucha riqueza a la convivencia, pues de todos tenemos algo que aprender. Es tarea del Colegio, y por lo tanto exigencia para el estudiante, fomentar los valores cívicos y los principios de la democracia donde se respetan los derechos fundamentales de cada persona. Mañana ocupará un sitio de responsabilidad en la sociedad; sabe que con su formación, profesión y trabajo deberá aportar a la construcción de una sociedad más justa y en paz, donde habrá oportunidades para todos. Para este fin es importante que el estudiante allamanista vaya adquiriendo un espíritu y una capacidad de liderazgo, practicada desde el Colegio, para que sea un agente activo de cambio y no un gregario. Debe aprender, cantar y respetar el himno nacional, los símbolos patrios en general y los del Colegio en particular como resultado de la apropiación, la emoción, el afecto y el sentimiento por la Nación. Además sabe que si no respeta las reglas del convivir como el llegar puntual a clase y al Colegio, perjudica a todo el grupo. Es incompatible con la falta de solidaridad con las causas comunes, con el grupismo (rosca), el individualismo y las divisiones. Finalmente es incompatible con la falta de respeto o la apatía frente a las fiestas y símbolos patrios y a la no participación a las actividades y fiestas específicas del Colegio Esta conciencia es incompatible con el desinterés por los numerosos problemas de la vida social, política y económica y cultural colombiana y con la apatía frente a los acontecimientos con que todos los días nos impactan los medios de comunicación. Además es incompatible con la ignorancia acerca de los problemas del mundo entero, con el cual estamos estrictamente vinculados, tales como: conflictos, divisiones étnicas y raciales, gobiernos, abusos, genocidios, distribución de la riqueza, injusticias, religiones, etc. D. FORMACIÓN CRISTIANA Y MISIONERA 1) – Vida cristiana Esto es incompatible con la falta de respeto por las imágenes, oraciones y celebraciones, con la ignorancia acerca de su fe católica, de la cual sabe dar razón. Es también incompatible con conductas de irrespeto, de altanería, de desprecio por la vida propia y ajena, con la deshonestidad, con actitudes de violencia, odio y venganza. 2) - Espiritualidad allamanista Desde esta convicción el estudiante Allamanista tendrá una visión universal de la difusión de la fe cristiana y se sentirá solidario con los misioneros y la misión, dejando abierta la posibilidad para dedicar él mismo toda su vida a la misión en la vocación sacerdotal y/o misionera. Y será su distintivo la sensibilidad hacia los más sufridos y el carisma de la consolación en el sentido más amplio que abarca las necesidades primarias, la justicia y los derechos humanos Esto es incompatible con actitudes de apatía o desprecio hacia la fe cristiana y también con la resistencia activa o pasiva frente a iniciativas de apertura a la realidad del Evangelio como son vividas en ambientes de misión colombianos o de otros países. En síntesis este carisma del Allamano choca con la ignorancia y la indiferencia acerca de la dimensión misionera de la Iglesia. E. FORMACIÓN ECOLÓGICA El ser humano, según la Biblia, es dueño de la tierra con todo lo que contiene. Por eso Dios lo ha llamado a la hermosa tarea de colaborar con Él respetando la creación, perfeccionándola y mejorándola; y utilizarla para el bien de todos. Por esto el estudiante Allamanista tiene un alto sentido ecológico y un profundo respeto por la naturaleza que lo rodea: tierra, aire, agua, el mundo vegetal y animal. Esta conciencia lleva al estudiante allamanista a apreciar, valorar y respetar todo lo que lo rodea. Esto es incompatible con la destrucción o daños provocados a las matas, a los árboles, al sufrimiento causado a los animales y al cuidado que merece la planta física. Además el estudiante que tiene sensibilidad ecológica no bota basura por respeto a su dignidad, a la de los compañeros y por evitar contaminación. Es incompatible con el egoísmo de quien piensa utilizar solo para sí los recursos humanos olvidando las necesidades de los demás. El hombre en efecto no puede impunemente ser déspota y destruir a su antojo o abusar del ambiente en el que vive que es su casa pero también la de los demás, pues la consecuencia es el riesgo de la pérdida de la armonía y en definitiva hasta de la propia supervivencia individual y de la especia humana.
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